El megaoperativo fue ejecutado por Gendarmería Nacional en una estación de servicio de Villa Nueva. El vehículo provenía de Paraguay, ingresó por Formosa y pretendía cruzar a Chile por Mendoza. La sustancia hallada en falsos depósitos de combustible dio positivo para MDMA.
Un imponente procedimiento de fuerzas de seguridad federales desbarató una operación de tráfico internacional de estupefacientes de escala inédita en el territorio provincial. Efectivos de Gendarmería Nacional descubrieron una carga de 1.100 litros de éxtasis líquido (MDMA) ocultos minuciosamente en los tanques de combustible de un camión de gran porte. El hallazgo se registró en una estación de servicio ubicada en la localidad de Villa Nueva, vecina a Villa María, donde el transporte había sido dejado abandonado por los choferes, presuntamente al advertir que sus movimientos estaban bajo la lupa de los investigadores.
El operativo se originó a raíz de una alerta estratégica de la Unidad de Inteligencia Criminal Chaco, que detectó el ingreso de la unidad paraguaya a través del Paso Internacional San Ignacio de Loyola, en la provincia de Formosa. Con la sospecha activa, la Fiscalía Federal y el Juzgado Federal de Villa María montaron un perímetro de control en el sur cordobés. Al inspeccionar el rodado, los uniformados notaron severas anomalías estructurales: uno de los grandes tanques laterales estaba completamente desconectado del sistema de inyección del motor, funcionando exclusivamente como un contenedor sellado de doble fondo.
Al abrir los depósitos falsos, los peritos extrajeron una sustancia líquida con coloraciones totalmente ajenas al gasoil. Las posteriores pruebas de campo orientativas, reforzadas por los reactivos multipropósito suministrados por la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) de Córdoba, ratificaron el peor escenario: se trataba de metanfetamina líquida de alta pureza. El cargamento camuflado, que cruzaba el mapa de Argentina con el objetivo final de egresar hacia Chile por el Paso de Cristo Redentor en Mendoza, fue secuestrado junto a las actas de aduana y las 28 toneladas de harina de girasol que el camión transportaba legalmente en su acoplado para simular una operación de comercio lícito.
