La histórica intervención de alta complejidad se aplicó con éxito en un paciente de 67 años con graves antecedentes de infecciones por cirugías previas. Se trata de un revolucionario dispositivo de solo dos gramos que se aloja directamente en el corazón mediante un catéter, eliminando los riesgos de los métodos tradicionales.
El sistema sanitario público de la provincia alcanzó una nueva e histórica marca en materia de medicina cardiovascular. Un equipo de profesionales del Hospital Córdoba llevó a cabo con éxito el primer implante de un marcapasos transcatéter sin cables en un centro de gestión estatal. El innovador procedimiento no solo representa un salto cualitativo para la cardiología local, sino que abre una puerta de accesibilidad médica fundamental para pacientes de alta complejidad que no cuentan con cobertura de medicina privada.
El dispositivo implantado, una pieza de bioingeniería desarrollada en Norteamérica, mide apenas 2,5 centímetros y pesa solo 2 gramos. A diferencia de la aparatología convencional, este minúsculo aparato se aloja de forma directa en el interior del músculo cardíaco. Su mayor beneficio social y médico radica en que no requiere de cables, electrodos externos ni la clásica incisión quirúrgica en el pecho para generar el «bolsillo» subdérmico, lo que reduce prácticamente a cero la posibilidad de contraer infecciones intrahospitalarias.
La cirugía se practicó a un paciente de 67 años que padecía un bloqueo auriculoventricular completo y cargaba con un delicado cuadro clínico, incluyendo un reemplazo de válvula aórtica y dos cirugías previas en las que los marcapasos comunes le habían generado severas complicaciones infecciosas. Los médicos introdujeron el minúsculo dispositivo a través de la vena femoral mediante un catéter, evitando una intervención a corazón abierto. Ante el éxito rotundo del caso, las autoridades del Hospital Córdoba confirmaron que el hombre ya recibió el alta médica y adelantaron que ya planifican una segunda operación con esta misma tecnología.
