El violento asalto tipo comando ocurrió este jueves por la mañana en el sudeste cordobés. Tres delincuentes armados irrumpieron en el local, amordazaron a las víctimas y se llevaron un millonario botín en alhajas y efectivo. Luego, incendiaron el vehículo de escape en un camino rural para borrar huellas.
Un cinematográfico y violento asalto perpetrado por una banda organizada causó conmoción en la localidad de Corral de Bustos, en el departamento Marcos Juárez. Durante la mañana de este jueves, tres delincuentes fuertemente armados llevaron a cabo un atraco perfectamente planificado contra una reconocida joyería céntrica, logrando alzarse con un importante botín en dinero en efectivo y piezas de valor antes de darse a la fuga.
El episodio delictivo se desencadenó cuando el comercio se encontraba abierto al público, aunque afortunadamente sin clientes en su interior. Los malvivientes ingresaron exhibiendo armas de fuego y, bajo severas amenazas de muerte, redujeron rápidamente a los propietarios del establecimiento. Con total frialdad, los delincuentes procedieron a atar y amordazar a las víctimas para neutralizar cualquier tipo de resistencia o pedido de auxilio, dándoles el tiempo necesario para saquear las vitrinas y las cajas de seguridad del local.
Pocos minutos después de concretado el robo, la alerta general a las patrullas policiales derivó en un macabro hallazgo en las afueras de la ciudad. En un camino de la zona rural, efectivos de la fuerza provincial localizaron un automóvil completamente envuelto en llamas y destruido por el fuego. Las pericias preliminares de los bomberos confirmaron que la unidad fue utilizada por los asaltantes para escapar de la escena urbana y luego incendiada de forma intencional para destruir huellas dactilares y registros de ADN. Los investigadores sospechan que en ese punto de transbordo los esperaba al menos un cómplice a bordo de un segundo vehículo de apoyo en el cual completaron la huida de la región.
