Un tribunal federal de Oakland abrió las audiencias de un juicio histórico impulsado por fiscales de cuatro estados norteamericanos. Acusan a la compañía de Mark Zuckerberg de diseñar intencionadamente algoritmos y funciones adictivas que dañaron la salud mental juvenil y de violar la privacidad de menores.
El gigante tecnológico Meta retornó a los tribunales para responder ante el proceso judicial más severo de su historia respecto a la seguridad infantil. Representantes de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey iniciaron sus declaraciones iniciales ante la jueza Yvonne Gonzalez Rogers, acusando a la empresa de operar bajo un modelo publicitario diseñado para captar y adiccionar a menores de edad. De acuerdo con las presentaciones judiciales encabezadas por la fiscalía adjunta de California, Megan O’Neill, la compañía utilizó herramientas como el desplazamiento infinito, algoritmos de recomendación y notificaciones push para maximizar el tiempo de permanencia de los usuarios jóvenes, ignorando informes internos sobre los riesgos en la salud mental.
Por su parte, la defensa de la corporación —representada por el abogado Paul Schmidt— rechazó las acusaciones asegurando que la demanda desvirtúa las medidas de seguridad de la plataforma y carece de sustento probatorio. Desde Meta señalaron que están amparados por la Primera Enmienda y la Sección 230, argumentando además la complejidad técnica de la verificación de edad para cumplir con la ley federal COPPA. El juicio, que se extenderá durante al menos seis semanas, contó en su primera jornada con el testimonio del exdirector de ingeniería y denunciante Arturo Béjar, y prevé las citaciones a declarar del CEO Mark Zuckerberg y del titular de Instagram, Adam Mosseri. La cifra acumulada en reclamos por daños por parte de los estados alcanza los 1,4 billones de dólares.
