El ministro de Seguridad, Javier Alonso, apuntó contra la Jefatura de Gabinete tras los cuestionamientos por el fallo dictado en Lomas de Zamora. Argumentó que la reforma nacional es un «eslogan de campaña» si no viene acompañada por el envío de fondos e infraestructura presupuestaria.
El cruce político por la suspensión del nuevo Régimen Penal Juvenil escaló en intensidad tras las declaraciones del ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso. El funcionario salió al cruce de los cuestionamientos formulados por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la senadora Patricia Bullrich, quienes habían criticado al gobernador Axel Kicillof tras el fallo de la jueza de Lomas de Zamora, Marta Elba Pascual, que frenó por 60 días la aplicación de la baja de imputabilidad a 14 años en la provincia de Buenos Aires.
Alonso cuestionó la postura de la Casa Rosada y afirmó que «mostrar indignación por redes sociales es lo único que saben hacer». El ministro argumentó que la reforma legislativa resulta inaplicable en los hechos sin la creación de nuevos juzgados, fiscalías especializadas y centros de reclusión adecuados. Asimismo, exigió el envío de las partidas presupuestarias retenidas por la Administración Nacional, advirtiendo que, sin financiamiento real para la infraestructura de contención, la normativa queda reducida a una mera «modificación en los papeles y un eslogan de campaña».
