El gobernador de la provincia cuestionó el recorte proyectado en el Presupuesto 2027 del Gobierno nacional y pidió a los legisladores que no respalden el proyecto. Alertó que la quita de fondos estatales sitúa al sistema ante la posibilidad de un «colapso prestacional».
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, marcó una postura crítica respecto a la pauta presupuestaria presentada por el Poder Ejecutivo nacional para el ejercicio 2027, rechazando de manera explícita el ajuste previsto en el área de Discapacidad. A través de un mensaje publicado en sus canales oficiales, el mandatario sostuvo que las partidas destinadas a este sector constituyen una prioridad para la provincia y remarcó: «En Córdoba, las políticas de discapacidad no son negociables. No es beneficencia ni caridad. Las prestaciones, los traslados y las terapias no pueden depender de la condición social ni del rincón de la provincia en el que nos tocó nacer».
En ese contexto, el titular del Ejecutivo provincial defendió la red asistencial que articula el Estado cordobés junto a cerca de 350 organizaciones de la sociedad civil y gobiernos locales, destacando los programas orientados a la inclusión educativa, laboral y productiva. Asimismo, dirigió un pedido formal a los diputados y senadores nacionales por Córdoba —así como al conjunto del Congreso— para que no aprueben la partida de recortes sobre el sector, al tiempo que advirtió que la paulatina retirada de las responsabilidades de la Nación coloca al esquema asistencial «a las puertas de un colapso prestacional».
