La aeronave que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv debió descender de urgencia en el aeropuerto de Tabuk luego de un violento altercado en el que un piloto atacó con un arma blanca a su compañero para tomar el control. La nave emitió la alerta de secuestro tras perder 14.000 pies en menos de 30 segundos, lo que motivó el despliegue de cazas militares por parte de Israel. El ministro de Seguridad de Israel, Itamar Ben Gvir, calificó el hecho como un intento de atentado terrorista.
En el marco de un gravísimo incidente de seguridad aérea que encendió las alarmas de defensa en Medio Oriente, un avión de la empresa FlyDubai (vuelo FZ1073) que trasladaba a 180 pasajeros de nacionalidad israelí debió realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto internacional de Tabuk, en Arabia Saudita. El episodio se desencadenó tras una sangrienta disputa dentro de la cabina de mando, donde uno de los pilotos apuñaló a su compañero con el objetivo de tomar el control exclusivo del monoplaza. La maniobra provocó una violenta desestabilización del vuelo con un descenso de 14.000 pies en menos de 30 segundos, según registros de la plataforma Flightradar24, la cual confirmó la activación paulatina del código de emergencia general 7700 y la señal 7500 correspondiente a interferencia ilícita o secuestro aéreo.
Ante la emergencia en pleno trayecto, integrantes de la tripulación y pasajeros intervinieron directamente dentro de la cabina para reducir al agresor y estabilizar la máquina antes de tocar suelo saudí. La gravedad del cuadro motivó a las Fuerzas de Defensa de Israel a movilizar aviones de caza militares ante la sospecha de un rapto aéreo, mientras la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu activaba gestiones diplomáticas extraordinarias para resguardar a los ciudadanos. Tras el aterrizaje, las fuerzas de seguridad de Arabia Saudita rodearon la aeronave en pista, trasladaron a los dos pilotos heridos a un centro hospitalario y mantienen bajo custodia al pasaje, el cual resultó ileso. El hecho escaló a nivel político tras las declaraciones del ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, quien afirmó formalmente que un «terrorista intentó estrellar el avión», en tanto la aerolínea emiratí y los organismos internacionales mantienen investigaciones abiertas.
