El lactante logró ser estabilizado en el Hospital de Niños de Córdoba tras dos semanas en estado crítico y quedó bajo el cuidado de la Senaf. Sus padres, de 26 y 33 años, continúan detenidos e imputados por lesiones graves calificadas por el vínculo. La fiscalía de Morteros le tomó declaración indagatoria a la madre e indagará al padre durante la próxima semana.
Un bebé de apenas un mes de vida, oriundo de la localidad de Balnearia, recibió el alta médica este viernes en el Hospital de Niños de la ciudad de Córdoba, luego de permanecer internado más de dos semanas a causa de graves agresiones físicas. El niño había sido derivado de urgencia tras una primera atención en el Hospital Iturraspe de San Francisco, donde el personal de salud constató insuficiencia respiratoria, fracturas múltiples de cráneo y omóplato, y la presencia de cocaína en sangre. Tras lograr su estabilización clínica, el fiscal de Morteros, Francisco Paygés, confirmó que el lactante fue derivado al programa «Más Familias» de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) para su resguardo institucional.
En el plano judicial, los progenitores del niño —una mujer de 26 años y un hombre de 33— se encuentran privados de la libertad y alojados en los establecimientos penitenciarios de Villa María y San Francisco, respectivamente. Ambos están imputados bajo el delito de lesiones graves calificadas por el vínculo. La fiscalía receptó la declaración indagatoria de la madre durante la jornada del viernes y citará al padre en el transcurso de la próxima semana. Asimismo, la Unidad de Desarrollo Regional (Uder) intervino para garantizar la protección de los otros dos hijos menores de la mujer, de 10 y 12 años, sobre quienes las pericias preliminares descartaron signos de violencia o delito.
