El intendente Daniel Passerini y el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, firmaron un convenio que autoriza a la fuerza provincial a dirigir los dispositivos de tránsito y control en situaciones excepcionales. Aunque no implica una delegación de facultades ni altera la autonomía municipal, los inspectores de tránsito actuarán bajo la conducción policial en eventos masivos o ante medidas de fuerza del personal municipal.
La Municipalidad de Córdoba y el Ministerio de Seguridad de la Provincia alcanzaron un acuerdo institucional para reestructurar la conducción de los operativos de control del espacio público y ordenamiento vial durante acontecimientos extraordinarios. A través de un convenio de cooperación que será remitido al Concejo Deliberante para su ratificación, se estableció que la Policía de Córdoba asumirá el mando funcional y temporal sobre los inspectores municipales en despliegues masivos, garantizando la articulación unificada sin transferir las competencias constitucionales del poder de policía local.
La medida responde directamente a dos antecedentes inmediatos: los preparativos para la cobertura de la histórica visita del papa León XIV y las recientes abstenciones de tareas por parte de inspectores municipales durante la maratón del Sanatorio Allende, la procesión de la Virgen del Rosario y el clásico Belgrano-Talleres. Según la cláusula cuarta del documento, la fuerza provincial determinará las prioridades del despliegue y dictará las instrucciones operativas al personal municipal convocado, reservando este mecanismo de excepción para megaconvocatorias, contingencias climáticas o eventuales conflictos laborales que afecten los servicios habituales de control.
