El ciclón tocó tierra en el Panhandle de Florida provocando inundaciones, voladuras de techos y un masivo corte de suministro eléctrico que afectó a más de 860.000 hogares entre Florida, Alabama y Georgia. El gobernador Ron DeSantis advirtió que la situación continúa siendo extremadamente peligrosa y pidió a la población extremar precauciones.
El avance del huracán Isaías provocó severos destrozos a su paso por la costa del Golfo en los Estados Unidos. Tras tocar tierra en la zona de Destin (Florida) como un sistema de categoría 2 con vientos sostenidos superiores a los 130 km/h, el fenómeno desencadenó intensas precipitaciones, anegamientos de rutas y marejadas ciclónicas en toda la región del Panhandle. Las autoridades locales reportaron además la caída de árboles sobre estructuras y severos daños materiales.
De acuerdo con el relevamiento de la plataforma especializada PowerOutage.com, la tormenta dejó sin servicio eléctrico a más de 860.000 usuarios de forma simultánea. Florida concentró la mayor cantidad de afectados con cerca de 439.000 cortes, seguido por Alabama —donde más de 307.000 hogares quedaron a oscuras— y Georgia, que superó los 121.000 clientes sin luz. El gobernador de Florida, Ron DeSantis, confirmó que se investiga al menos un deceso vinculado al colapso de un árbol en el condado de Escambia y reiteró el llamado a la comunidad para evitar desplazamientos por zonas anegadas.
