El mandatario salvadoreño reveló la existencia de una comisión gubernamental paralela que analiza conceder libertad condicional a cerca del 50% de las 92.000 personas apresadas.
En un imprevisto cambio de postura tras cuatro años y medio de régimen de excepción, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció que su administración analiza otorgar la liberación condicional a aproximadamente la mitad de los 92.000 detenidos bajo las medidas de emergencia. La declaración se dio tras un encuentro con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. Bukele precisó que el beneficio alcanzaría a reclusos con una participación o colaboración mínima dentro de las pandillas, buscando aplicar una excepción en el marco del proceso de pacificación.
El mandatario detalló que la revisión de los expedientes está a cargo de una comisión gubernamental especial integrada por representantes del Ejecutivo, fiscales y jueces, la cual actúa en paralelo a la estructura ordinaria del Poder Judicial. La medida contrasta con el discurso oficial sostenido desde el inicio de las redadas masivas —donde el Gobierno afirmaba que los apresados no saldrían de prisión— y se conoce en medio de persistentes denuncias de organismos internacionales por detenciones arbitrarias y juicios colectivos en el país centroamericano.
