La indignación es total en barrio Villa Unión tras desbaratarse una red de narcomenudeo que operaba con una impunidad escalofriante. Una estructura familiar, integrada por dos hombres y una mujer, fue detenida por la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) acusada de comercializar cocaína y marihuana a tan solo dos cuadras de un establecimiento educativo. Lo más aberrante del caso es que, según la investigación judicial, los delincuentes no tenían reparos en vender sustancias a menores de edad, destruyendo el futuro de los chicos de la zona.
El operativo se concretó en una vivienda de calle Puna de Atacama al 1400, donde los efectivos secuestraron más de mil dosis de estupefacientes, plantas de cannabis y un arma de fuego. La investigación, que se inició gracias a las denuncias anónimas de vecinos hartos de la situación, dejó al descubierto cómo este «clan» familiar utilizaba su domicilio como un punto de distribución estratégico cerca de las aulas. Los tres detenidos ya fueron imputados y se encuentran a disposición de la fiscalía, mientras la comunidad exige penas ejemplares por el agravante de poner en peligro a los niños del barrio.
