Perú se encamina a una de las definiciones presidenciales más cerradas de su historia reciente. Según la primera encuesta de Ipsos difundida este lunes 27 de abril, la candidata de derecha Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez empatarían con un 38% de intención de voto de cara a la segunda vuelta del próximo 7 de junio. El escenario de paridad extrema se da en un clima enrarecido por un escrutinio que avanza a paso lento y denuncias de irregularidades que amenazan la estabilidad del sistema político peruano.
El sondeo refleja un país profundamente dividido, donde el «antivoto» y el rechazo a ambas figuras serán determinantes: un 17% de los consultados ya adelantó que votará en blanco o anulará su sufragio. Mientras tanto, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) trabaja sobre el 95,8% de los votos escrutados de la primera vuelta, con Fujimori consolidada en el primer lugar (17%), pero con una diferencia mínima entre Sánchez (12%) y el exalcalde Rafael López Aliaga (11,9%), quien ha denunciado un presunto fraude y exige la revisión de miles de actas.
La incertidumbre logística ha marcado este proceso, incluyendo la extensión de la votación para ciudadanos que no pudieron sufragar en la fecha original y un 5% de actas observadas que aún deben ser validadas. A pesar de que misiones de la Unión Europea y la OEA han manifestado que no existen pruebas de fraude sistemático, el discurso de impugnación de López Aliaga ha calado en un sector del electorado, alimentando la desconfianza hacia los organismos electorales en medio de una crisis institucional que el país arrastra hace años.
Las próximas semanas serán críticas para que los candidatos logren captar el voto de los indecisos en un tablero donde los márgenes de error de las encuestas (+/-2,8%) vuelven imposible predecir un ganador. Perú se enfrenta nuevamente al fantasma de la polarización total, con una sociedad agotada por los escándalos judiciales y los cambios de gobierno, que deberá elegir entre dos modelos antagónicos en una votación que, se anticipa, se resolverá voto a voto.
