Un pedido de informe del bloque Encuentro Vecinal reveló el impacto de la deserción y los cambios socioculturales en el sistema educativo provincial. El fenómeno golpea con mayor dureza a los colegios del interior.
La educación técnica en la provincia encendió una fuerte señal de alarma tras confirmarse que 81 divisiones debieron cerrar sus puertas debido a que no alcanzaban el cupo mínimo obligatorio de 16 alumnos por aula. El relevamiento, basado en datos oficiales brindados por el Ministerio de Educación de la Provincia, detalla que la problemática tiene un carácter marcadamente federal: 68 de los cierres se localizaron en el interior cordobés, mientras que los 13 restantes afectaron a instituciones de la Capital.
El legislador provincial Gerardo Grosso advirtió que el escenario responde a una compleja combinación de factores socioeconómicos, donde el desinterés juvenil y la búsqueda de salidas laborales inmediatas colisionan con la estructura de las escuelas secundarias técnicas tradicionales. Además, sumó a la proyección el marcado descenso de la natalidad global en el país, lo que obligará a reconfigurar la oferta pedagógica. «Hay que cambiar la matriz cultural. Los jóvenes buscan alternativas de formación más veloces influenciados por la tecnología y la inmediatez», concluyó.
