A través de sus redes sociales, el presidente norteamericano confirmó un fuerte despliegue militar basado en su alianza con su par polaco Karol Nawrocki. La medida contradice los recientes recortes aplicados por el Pentágono y sacude la cumbre de ministros de la OTAN.
La política de defensa de los Estados Unidos en el Viejo Continente ingresó en una fase de profunda incertidumbre y contradicciones internas. El presidente Donald Trump sacudió el tablero geopolítico este jueves al anunciar unilateralmente que su administración enviará 5.000 soldados adicionales a Polonia. La sorpresiva declaración presidencial representa un drástico volantazo estratégico que contrasta de lleno con las medidas adoptadas por su propio secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien la semana anterior había cancelado la rotación de brigadas blindadas hacia territorio polaco y ordenado el retiro de tropas en Alemania tras un fuerte cruce de Trump con el canciller germano Friedrich Merz.
Según explicitó el mandatario en sus plataformas de comunicación, el millonario despliegue de infantería en territorio polaco —que funciona como el nodo neurálgico para el envío de suministros occidentales a Ucrania— responde de manera directa a la excelente sintonía y relación personal que mantiene con el recientemente electo presidente populista de derecha, Karol Nawrocki. El anuncio del jefe de Estado norteamericano se produce en la antesala de la estratégica cumbre de cancilleres de la OTAN en Suecia, donde el secretario de Estado Marco Rubio buscará presionar a las potencias europeas para que asuman mayores costos financieros en la alianza, mientras que el Pentágono evitó hacer declaraciones derivando las consultas a la Casa Blanca.
