La comisión directiva albiazul emitió un duro descargo tras la consagración pirata en el Torneo Apertura 2026. Denunciaron provocaciones institucionales frente a su predio de la Circunvalación y chicanas subidas de tono por parte de futbolistas y las redes oficiales del clásico rival.
El clima de fiesta que se vivía en la ciudad tras la histórica obtención del Torneo Apertura 2026 por parte de Belgrano sumó un capítulo de extrema tensión dirigencial. Luego de varios días de llamativo silencio, el Club Atlético Talleres pateó el tablero este viernes 29 de mayo con la difusión de un extenso y severo comunicado oficial. En el texto, la institución de barrio Jardín denunció haber sido blanco sistemático de expresiones “agraviantes, ofensivas y hostiles” durante las caravanas de celebración celestes, advirtiendo que los desfiles y las chicanas traspasaron los límites tolerables del folklore para transformarse en discursos peligrosos.
El eje central del malestar de la directiva comandada por Andrés Fassi se focalizó en los graves episodios registrados frente al Centro de Entrenamiento de Talleres, ubicado sobre la avenida Circunvalación. Según la denuncia albiazul, la caravana oficial de los campeones se detuvo ante el predio para exhibir conductas «institucionalmente inapropiadas» que promovieron activamente la «violencia, muerte, humillación y hostilidad» hacia el club y su parcialidad. A esto se sumaron las polémicas imágenes del mediocampista Santiago Longo blandiendo un muñeco de una gallina con la camiseta matadora y los resabios del último clásico, donde Talleres ya había protestado por publicaciones oficiales que atacaban a su capitán y a la familia presidencial.
Pese al durísimo tono del descargo, desde las oficinas del Kempes aclararon que la rivalidad no impidió cumplir con los protocolos de cortesía deportiva, confirmando que enviaron salutaciones privadas a Luis Fabián Artime inmediatamente consumado el título y que posteriormente se materializó la entrega de una placa conmemorativa. «La institucionalidad de un club no puede quedar sujeta a los tiempos, climas o interpretaciones de las redes sociales», sentenció el club de barrio Jardín en el cierre del documento, remarcando que continuarán exigiendo un marco de respeto recíproco y seriedad para evitar que las pasiones futbolísticas deriven en focos de violencia civil en los barrios de la capital.
