Agrupaciones feministas de Talleres, Belgrano, Instituto y Racing, junto a entidades barriales, unificaron un crítico documento. Exigen la aplicación real de la Ley Micaela en los planteles, protocolos urgentes contra la violencia en las tribunas y justicia por el femicidio de Agostina Vega.
El ámbito del deporte de Córdoba resolvió jugar un rol activo y protagónico ante la profunda conmoción social que atraviesa la provincia. Las colectivas de hinchas, deportistas y trabajadoras de las principales instituciones futbolísticas locales confirmaron su adhesión formal a la marcha federal del Ni Una Menos, pautada para este miércoles 3 de junio. Con una fuerte impronta de identidad popular, las agrupaciones lanzaron una convocatoria abierta para concentrar a las 17:30 horas en la intersección de Colón y Cañada, invitando a la comunidad a asistir vistiendo las camisetas y portando las banderas de sus respectivos clubes bajo una consigna unificada: «transformar la bronca en resistencia y el dolor en refugio».
La proclama conjunta —firmada por espacios de peso como Albiazules Feministas (Talleres), Red Belgrano Feminista, el Área de Géneros de Instituto (La Gloria) y Racing Feminista, entre otros— plantea una serie de demandas estructurales dirigidas de forma directa a las comisiones directivas de la Liga Cordobesa y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El texto exige de manera taxativa la aplicación efectiva de la Ley Micaela en todas las categorías, equidad real en los puestos de toma de decisiones y la puesta en marcha de protocolos sanitarios y de seguridad contra las agresiones. Las trabajadoras recalcaron la urgencia de que los clubes se involucren activamente en la formación de masculinidades no violentas y demandaron restricciones de acceso inmediatas y sin retorno para los agresores en las tribunas.
El manifiesto de los colectivos deportivos adquirió una alta carga de demanda institucional debido al impacto criminal de los últimos días en las barriadas periféricas. Las agrupaciones incluyeron en sus consignas centrales un enérgico pedido de justicia por el femicidio de Agostina Vega, el esclarecimiento del caso de Dulce y la aparición con vida de Delicia, señalando al Poder Judicial provincial como responsable directo de las falencias en la red de contención. «Gritamos fuerte, como cada vez que defendemos nuestra pasión, por todas las pibas que salieron de sus casas y jamás pudieron volver», concluye el documento de las entidades, marcando un hito histórico de unidad civil donde las históricas rivalidades de las canchas cordobesas quedaron suspendidas ante la urgencia comunitaria.
