A pocos días de que comience a rodar la pelota en la Copa del Mundo 2026, la Selección comandada por Lionel Scaloni escaló hasta la cima de la clasificación oficial de selecciones. Si bien el logro consolida el gran presente de la Albiceleste, el plantel se enfoca en desafiar una histórica estadística: nunca un combinado que llegó como número uno del ranking al torneo logró coronarse campeón.
La Selección Argentina sumó un nuevo hito a su ciclo dorado de los últimos años, posicionándose formalmente al frente del planeta fútbol. De acuerdo con la última actualización oficial emitida por la FIFA, el combinado nacional escaló hasta el primer puesto del ranking mundial de selecciones, desplazando a sus principales competidores europeos directos. La noticia representa un fuerte espaldarazo anímico para la delegación que se encuentra concentrada en Kansas City ultimando los detalles logísticos; sin embargo, en las entrañas del cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni la novedad fue tomada con cautela, ya que activa una de las leyendas estadísticas más temidas de la historia de los mundiales.
La llegada a la cúspide de la clasificación ubica a la Scaloneta frente al desafío de quebrar una recurrente «maldición» estadística que persigue a los líderes del escalafón global. Desde que la entidad madre del fútbol institucionalizó este sistema de puntuación y ranking en agosto de 1993, ninguna selección que llegó a la cita mundialista ocupando el puesto número uno logró quedarse con la Copa del Mundo. Potencias de la talla de Brasil, Alemania o España padecieron este karma histórico, quedando eliminadas de forma prematura o viendo frustrados sus sueños en las instancias decisivas a pesar de arribar como las máximas favoritas de los analistas de datos.
Más allá de las supersticiones y los antecedentes numéricos, el liderato de la FIFA refleja la notable regularidad y la vigencia del seleccionado argentino, sustentada en un altísimo porcentaje de partidos ganados y una sólida consistencia en las eliminatorias continentales. El grupo de futbolistas prefiere aislarse del debate mediático y focaliza todas sus energías en el debut del próximo 16 de junio frente a Argelia. La misión del plantel capitaneado por Lionel Messi será ratificar sobre el terreno de juego las condiciones que los colocaron en la cumbre del deporte rey y demostrar que los mitos están hechos, precisamente, para ser destrozados por los campeones.
