Un móvil del programa Cordobeses en Alerta circulaba por barrio Guayaquil cuando auxilió a la familia ante el pedido desesperado del padre. El personal coordinó el rápido traslado y acompañamiento de la menor hacia el Hospital de Niños. La pequeña presentaba fiebre, convulsiones y dificultades respiratorias por el veneno, y se recupera de manera favorable en terapia intensiva.
Una nena de dos años salvó su vida de milagro gracias a una oportuna asistencia comunitaria en las calles de la zona norte de la ciudad de Córdoba. Un móvil perteneciente al programa Cordobeses en Alerta auxilió y escoltó el vehículo donde era trasladada de urgencia la menor, quien había entrado en un severo cuadro de crisis tras ser picada por un alacrán. El rápido despliegue permitió el ingreso inmediato de la paciente al centro de salud de referencia provincial.
El dramático episodio se desencadenó mientras la unidad móvil realizaba una recorrida de prevención por el sector de barrio Guayaquil. Al llegar a las inmediaciones de la avenida Leandro N. Alem al 2000, los integrantes del dispositivo fueron interceptados por un hombre que conducía un automóvil particular, quien detuvo su marcha de forma imprevista y solicitó ayuda desesperada para su pequeña hija.
Convulsiones y traslado de emergencia
De acuerdo con lo manifestado por el progenitor, la niña de dos años había sufrido la picadura del arácnido minutos antes en su vivienda. Al momento de encontrarse con el móvil de asistencia, el cuadro clínico de la menor se había agravado de manera drástica, presentando registros de fiebre alta, convulsiones reiteradas en plena vía pública y severas dificultades para respirar a causa de la toxicidad del veneno.
Ante la gravedad extrema de los síntomas reportados, el personal del móvil resolvió iniciar de inmediato un operativo de acompañamiento y cordón sanitario preventivo. Con señales de alerta, la unidad guió y abrió paso al vehículo de la familia a través del tránsito urbano de la capital, logrando arribar en pocos minutos a la guardia central del Hospital de Niños.
Diagnóstico e internación en terapia
Al ingresar al establecimiento médico, la pequeña fue recibida por el equipo de profesionales de emergencias, quienes procedieron a realizar las maniobras de estabilización correspondientes. Tras la evaluación clínica de los especialistas en toxicología, se confirmó formalmente el diagnóstico de picadura de alacrán.
Fuentes oficiales informaron que la menor superó la fase crítica de la emergencia y se recupera de manera favorable del cuadro general provocado por el incidente. Por razones de control médico y monitoreo de sus funciones cardiorrespiratorias, la niña quedó internada en la unidad de terapia intensiva del nosocomio, permaneciendo bajo el cuidado y la supervisión directa de su padre.
