El gobernador bonaerense le propuso al mandatario tucumano otra instancia de conversación, negándose a formar parte de una actividad protocolar junto al Presidente. La administración provincial fundamentó el desplante en el prolongado silencio de la Casa Rosada frente a los reiterados pedidos de audiencia formal para destrabar el millonario conflicto por las deudas presupuestarias nacionales.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, declinó formalmente la invitación institucional remitida por su par de Tucumán, Osvaldo Jaldo, para asistir a los actos oficiales y la tradicional vigilia por el Día de la Independencia en la capital norteña. «Si vamos a compartir algo con Javier Milei, que sea una reunión de trabajo», manifestaron voceros directos de la gobernación bonaerense, ratificando la decisión política de no confluir en una foto de carácter estrictamente formal y simbólico con la cúpula del Ejecutivo nacional.
La determinación de La Plata busca plasmar la disconformidad de la provincia con la Casa Rosada, a la que le vienen reclamando de forma infructuosa canales formales de diálogo técnico e institucional desde hace meses. La gestión de Kicillof se preocupó por aclarar que el rechazo se planteó en términos diplomáticos hacia Jaldo, con quien el mandatario bonaerense propuso reprogramar otra fecha de encuentro para continuar tendiendo puentes internos en el peronismo de cara al armado de la estrategia electoral del año próximo.
Un millonario reclamo judicializado de fondo
La resistencia a convalidar los actos protocolares se explica por el severo conflicto de financiamiento público que mantiene enfrentadas a las dos administraciones más grandes del país. El bloque de demandas de la provincia de Buenos Aires se asienta sobre un reclamo global por acreencias presupuestarias y fondos retenidos que, según las estimaciones del equipo económico provincial, asciende a un total de $17,8 billones. Frente a la negativa de los libertarios de reconocer la existencia de tales pasivos, el gobierno bonaerense ya formalizó ocho denuncias en la Corte Suprema de Justicia.
Por el contrario, el anfitrión tucumano, Osvaldo Jaldo, mantiene una estrategia de carácter pendular frente a la órbita nacional. Si bien en las últimas horas lanzó chicanas hacia la dirigencia libertaria que busca impulsar un sistema nacional de colectoras —al que comparó con el polémico esquema de acoples tucumanos—, el gobernador del norte brindó respaldo legislativo a cada una de las leyes claves exigidas por el oficialismo nacional y deslizó su apoyo para el proyecto de eliminación de las PASO.
Cumbre en Tucumán: gobernadores y la interna presidencial
Los organizadores de la conmemoración del 9 de Julio en San Miguel de Tucumán estiman la presencia definitiva de un bloque integrado por aproximadamente 11 gobernadores provinciales afines o dialoguistas. Asimismo, las autoridades tucumanas confirmaron que los actos contarán con la asistencia de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, en lo que constituirá un reencuentro público en medio de un contexto de fuertes cortocircuitos políticos internos con el presidente de la Nación.
Las discrepancias dentro del binomio oficialista se verán reflejadas directamente en la logística del evento patrio. El ministro de Gobierno y Justicia de Tucumán, Regino Amado, detalló públicamente que la vicepresidenta de la República arribará en un vuelo totalmente diferenciado al de la comitiva del Presidente y contará con un esquema de ceremonial, prensa y cápsula de seguridad independiente durante toda su estadía en la provincia norteña.
