Un estudio de la Universidad Nacional de Córdoba reveló que la densidad de esta especie exótica invasora alcanzó los 13 ejemplares por hectárea en La Cumbrecita y se expandió hacia Villa Berna. Alertan sobre graves daños en el cableado, los árboles y la fauna nativa.
Una investigación desarrollada por la bióloga Sol Portelli, egresada de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), encendió las alarmas ambientales en el valle de Calamuchita. El estudio confirmó una multiplicación masiva de la ardilla de vientre rojo (Callosciurus erythraeus), una especie exótica invasora originaria del sudeste asiático que pasó de registrar menos de un individuo por hectárea en 2010 a 13 ejemplares por hectárea en la zona urbana de La Cumbrecita, además de haber generado un nuevo foco poblacional en Villa Berna.
La introducción de este roedor en la región se remonta a 1999, cuando se liberaron unos 30 ejemplares trasladados desde Luján con fines ornamentales. Si bien durante años la especie fue adoptada erróneamente como un ícono turístico local, especialistas advierten sobre su severo impacto: el animal provoca el descortezado y muerte de árboles, consume huevos de aves nativas y genera constantes cortes de luz e Internet al roer el cableado urbano. Ante esta problemática, investigadoras instan a fortalecer la educación ambiental, desincentivar el mascotismo y promover el monitoreo participativo para evitar el traslado de ejemplares a nuevos puntos de la provincia.
