Proyecciones de consultoras elaboradas a partir de microdatos del Indec ubican el indicador en torno al 30% entre enero y marzo. La aceleración inflacionaria y una pérdida del ingreso real de los hogares explican el deterioro social tras la mejora registrada en 2025.
Durante el primer trimestre de 2026, la pobreza en Argentina registró un nuevo incremento que incorporó a unas 600.000 personas en comparación con el cierre del año pasado, según estimaciones de consultoras privadas basadas en los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec. De acuerdo con informes de la firma ExQuanti, la tasa de pobreza trepó al 30,7% entre enero y marzo, consolidando un cambio de tendencia frente a las mediciones del tercer (26,9%) y cuarto trimestre de 2025 (29,9%). Estimaciones coincidentes del Cedlas y del Observatorio de la Deuda Social de la UCA ubicaron la cifra en torno al 30%, registrando una indigencia del 6,5%.
Los analistas atribuyen esta contracción principalmente al impacto del proceso inflacionario sobre el poder adquisitivo —con registros mensuales que pasaron del 2,9% en enero y febrero al 3,4% en marzo—, lo que generó un retroceso del ingreso familiar real calculado en un 4,6%. De esta manera, el total de población en situación de vulnerabilidad se situaría cerca de los 14,6 millones de personas. Aunque los especialistas señalan que la desaceleración de precios registrada a partir de abril podría amortiguar el impacto en los meses posteriores, proyectan cautela a la espera del dato oficial semestral que el Indec publicará el próximo 24 de septiembre.
