La Cancillería de Colombia negó rechazar asistencia internacional por sesgos ideológicos tras el terremoto de magnitud 7,4 que dejó 239 muertos. La administración de Abelardo De La Espriella aclaró que solo solicitó rescatistas a Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel por razones de certificación técnica.
El ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Omar Bula, rechazó las críticas de sectores opositores y versiones periodísticas que señalaban un presunto filtro ideológico en la recepción de asistencia humanitaria tras el terremoto que devastó el occidente del país. Las autoridades explicaron que la decisión de limitar los pedidos formales de brigadas de búsqueda y rescate a cuatro países responde estrictamente a la acreditación de los equipos bajo los estándares del sistema internacional de gestión de desastres.
En tanto, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Tamayo, confirmó que la prioridad se centra en la logística y organización del auxilio. Mientras naciones como la Argentina aguardan la formalización de protocolos para enviar ayuda, a la zona afectada continúan arribando insumos y rescatistas voluntarios independientes, al tiempo que el saldo oficial de fallecidos alcanzó las 239 personas.
