La Cámara Criminal y Correccional de San Francisco impuso la pena máxima a Rocío Milagros Rauch, Ezequiel Matías Simeone y Cristian Hernán Varela por el homicidio de la pequeña de 8 años en Brinkmann y el posterior incendio de la vivienda para ocultar pruebas. Al escuchar el veredicto, la madre de la víctima rompió en llanto e increpó a los coimputados y al padre biológico en medio de insultos y acusaciones cruzadas.
En una emotiva jornada judicial desarrollada en los tribunales de la ciudad de San Francisco, la Justicia provincial sentenció a prisión perpetua a Rocío Milagros Rauch, Ezequiel Matías Simeone y Cristian Hernán Varela tras hallarlos culpables del asesinato de la niña Aralí Vivas (8), ocurrido en noviembre de 2024 en la localidad de Brinkmann. El tribunal determinó la responsabilidad penal plena de los tres acusados en la planificación y ejecución del hecho, así como en el incendio provocado en el inmueble familiar con la finalidad de destruir evidencias del crimen.
La lectura del fallo generó una dramática reacción por parte de Rauch —madre de la menor damnificada—, quien sufrió una crisis de llanto e interrumpió la audiencia antes de ser custodiada hacia los penales. La condenada lanzó duras recriminaciones contra Simeone y Varela, responsabilizándolos por el desenlace, e increpó verbalmente al padre biológico de la víctima, Ricardo Daniel Vivas, presente en la sala de audiencias. Con esta resolución, la investigación judicial por el trágico suceso registrado en el departamento San Justo concluye su etapa de debate oral.
