Un procedimiento de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) derivó en un escándalo institucional que sacude a las fuerzas de seguridad. Un efectivo de la Policía Federal Argentina (PFA) fue detenido junto a otro sujeto en las inmediaciones del Complejo Penitenciario N.º 2 de Cruz del Eje, tras hallarse en su poder dosis de cocaína y marihuana en un control preventivo.
El operativo fue ejecutado por la Compañía de Intervenciones Especiales de la FPA durante un patrullaje en las cercanías de la cárcel. Los agentes detectaron un vehículo con dos ocupantes de 36 y 28 años que, al notar la presencia de los uniformados, intentaron realizar maniobras evasivas. Al ser interceptados y requisados, los efectivos encontraron los estupefacientes y diversos elementos de interés para la causa, confirmando que uno de los aprehendidos era un miembro activo de la fuerza federal.
La Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico ordenó el secuestro inmediato de la droga, el vehículo y las pertenencias de los sospechosos, quienes fueron trasladados a sede judicial. La situación del policía federal es particularmente delicada debido a su función pública y la proximidad geográfica con el establecimiento penitenciario, un punto crítico para el control del tráfico de sustancias.
Este episodio genera una fuerte preocupación en la cúpula de seguridad, obligando a una notificación inmediata a la Justicia para iniciar los sumarios correspondientes. Mientras la investigación avanza para determinar el destino final de las sustancias, ambos detenidos permanecen alojados a disposición de la ley bajo cargos de infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes.
