Talleres de Córdoba selló este sábado por la noche un empate 1-1 frente a Estudiantes de La Plata, en un duelo directo por la clasificación que dejó a la «T» con un sabor agridulce pero con la frente en alto. Tras el encuentro, Carlos Tevez valoró el esfuerzo de sus dirigidos en un escenario complejo y fue contundente respecto al futuro inmediato: el Matador no solo quiere clasificar, sino que apunta a terminar lo más arriba posible para asegurar la localía en el inicio de los cruces eliminatorios.
El partido fue una batalla táctica donde la «T» supo reaccionar a tiempo. Tevez destacó la personalidad del plantel para no claudicar ante un rival de jerarquía, aunque no ocultó su deseo de haberse llevado los tres puntos. «Queremos entrar y jugar con nuestra gente; esa es la ambición de este grupo», lanzó el entrenador, subrayando que la ventaja de campo en el Estadio Mario Alberto Kempes será determinante para las aspiraciones de título del conjunto cordobés en el Torneo Apertura.
La paridad mantiene a Talleres en los puestos de vanguardia del Grupo B, pero el calendario no da respiro. Con el cierre de la fase regular a la vuelta de la esquina, el cuerpo técnico ya trabaja en la recuperación física de los futbolistas, entendiendo que el margen de error es mínimo. La obsesión del «Apache» es clara: consolidar un equipo protagonista que se sienta cómodo bajo presión y que convierta a Córdoba en una fortaleza inexpugnable para cualquier rival que deba visitarla en los playoffs.
La afición albiazul, que acompañó en gran número, se ilusiona con un equipo que muestra hambre de gloria y que, bajo el mando de Tevez, ha recuperado una identidad ofensiva y resiliente. El empate en La Plata termina siendo un negocio positivo si se mira la tabla, pero para este Talleres, el verdadero premio será asegurar ese puesto de privilegio que le permita definir las llaves ante su público, donde la mística del Kempes suele jugar su propio partido.
