Tras un febrero marcado por una caída del 2,7%, el equipo económico de Luis Caputo observa con optimismo los indicadores de marzo, confiando en que se han sentado las bases para una recuperación sostenida a partir de abril. Basado en una serie de datos industriales y de consumo, el Gobierno nacional sostiene que lo peor de la recesión ha quedado atrás, proyectando los que el ministro definió como «los mejores 18 meses para la economía en décadas».
El entusiasmo oficial encuentra respaldo en el desempeño de sectores clave. Durante marzo, la producción de acero creció un 7,4%, la industria automotriz subió un 6,3% y el patentamiento de motos se disparó un 32,9%. Incluso la demanda eléctrica, termómetro habitual del ritmo fabril, registró un incremento del 4,3%. Según el Índice de Producción Fabril del Estudio Ferreres, la industria mostró una mejora desestacionalizada del 0,8%, rompiendo una racha negativa de ocho meses de caída consecutiva.
Sin embargo, los analistas privados sugieren cautela. Si bien existen signos de reactivación, el sector industrial acumula una contracción interanual del 3,1% en el primer trimestre. Desde GMA Capital advierten que la debilidad de la demanda interna sigue siendo el principal cuello de botella, con salarios privados registrados que aún se ubican un 3,5% por debajo de los niveles de noviembre de 2023 en términos reales. A esto se suma un frente externo poco dinámico, con una economía brasileña que proyecta una leve desaceleración para el resto del año.
El consumo masivo también presenta señales mixtas que dividen las aguas entre las consultoras. Mientras para NielsenIQ hubo una suba del 1,5% el mes pasado, el informe de Scentia muestra una contracción interanual del 5,1% en supermercados y autoservicios. El único segmento que vuela es el e-commerce, con un crecimiento del 34,3%. Para que esta incipiente mejora se transforme en una tendencia generalizada, los especialistas coinciden en que será vital que la inflación consolide su camino a la baja y los ingresos familiares recuperen el terreno perdido.
