La zona este de la ciudad de Córdoba se convirtió este miércoles 29 de abril en un escenario de extrema violencia. Lo que comenzó como un reclamo de justicia por la muerte de Tomás Orihuela (19) derivó en una batalla campal en barrio Bajo Pueyrredón, dejando un saldo de tres efectivos policiales heridos, seis personas detenidas y un despliegue de fuerzas de elite que se extendió hasta la madrugada para intentar retomar el control del sector.
La tensión escaló drásticamente por la tarde, cuando un efectivo del Grupo Especial de Operaciones Territoriales fue baleado en la pierna izquierda durante un tiroteo en las inmediaciones de Ruta 19 y Ciriaco Ortiz. Horas más tarde, ya entrada la noche, el comisario Sergio Sánchez sufrió un traumatismo de cráneo tras ser golpeado por un proyectil lanzado desde la oscuridad. A estos se sumó un tercer agente lesionado por un accidente durante la recarga de armamento antitumulto. Ante la gravedad de los hechos, el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, visitó a los heridos y lanzó una dura advertencia: «No vamos a retroceder ante los violentos; quien ataca a un policía, ataca al Estado».
El trasfondo del conflicto es el fallecimiento de Tomás Orihuela, un joven que fue detenido el pasado fin de semana y que, según la versión oficial, intentó quitarse la vida en una celda de la Comisaría Sexta, muriendo días después tras permanecer en coma. Sin embargo, la familia del joven rechaza de plano la hipótesis del suicidio y denuncia maltratos policiales. La indignación vecinal se transformó en cortes de ruta y ataques directos contra las patrullas, obligando a la intervención del grupo ETER y la Guardia de Infantería para despejar las vías principales.
A pesar de que los resultados preliminares de la autopsia, realizada bajo el Protocolo de Minnesota, indicaron que la causa de muerte fue asfixia por ahorcamiento sin signos aparentes de golpiza previa, el clima en el barrio sigue siendo de máxima hostilidad. Mientras la Justicia avanza en la investigación para determinar las responsabilidades en la custodia del joven, la Policía mantiene una fuerte presencia en la zona para evitar nuevos enfrentamientos, con la búsqueda activa del autor de los disparos que hirieron al personal policial.
