En un operativo relámpago que puso fin a más de dos meses de investigación, la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) desmanteló este miércoles 29 de abril una red de comercialización de estupefacientes en la ciudad de Laboulaye. El procedimiento terminó con la detención de tres jóvenes —dos mujeres de 18 y 25 años, y un hombre de 22— que integraban una estructura familiar dedicada a la venta de sustancias bajo la modalidad de entrega a domicilio.
La investigación judicial confirmó que el grupo operaba de manera coordinada: dos de los detenidos son hermanos y la tercera integrante es la pareja de uno de ellos. Para evitar ser detectados en búnkeres fijos, el clan utilizaba un automóvil particular con el que distribuían las dosis en distintos sectores de la ciudad y localidades vecinas. Los efectivos de la FPA irrumpieron de manera simultánea en tres viviendas ubicadas en las calles Avellaneda al 600, Wilde al 300 y Vieytes al 150, logrando cercar a los sospechosos.
Durante los registros, los uniformados incautaron varias dosis de marihuana ya fraccionadas para la venta, una suma importante de dinero en efectivo, elementos de corte y pesaje, y el vehículo utilizado para la logística del «delivery». La Fiscalía de Instrucción de Laboulaye, que lideró la pesquisa junto a la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico, destacó que la desarticulación de estos puntos de venta es clave para reducir la inseguridad en los barrios del sur provincial.
Los tres implicados fueron trasladados a sede judicial bajo la imputación de Tenencia de Estupefacientes con Fines de Comercialización. Con este golpe, las autoridades locales refuerzan el control sobre el tráfico a pequeña escala, una problemática que preocupa a los vecinos de la región. Mientras tanto, se analizan los teléfonos secuestrados para determinar si el clan contaba con proveedores locales o si la droga ingresaba desde otras provincias limítrofes.
