Tras el rastreo de un teléfono con GPS, la Policía de Córdoba desbarató un centro de acopio de dispositivos robados en un departamento de calle Rivera Indarte. Los delincuentes usaban papel de aluminio para bloquear las señales.
El operativo, realizado por la Dirección Coordinación Brigadas Civiles, se originó luego de que una víctima denunciara el robo de su smartphone. La señal de geolocalización llevó a los efectivos hasta un inmueble en pleno Centro, donde descubrieron una organización dedicada a la receptación de tecnología. Al ingresar, los agentes hallaron más de 80 dispositivos de alta gama, muchos de ellos envueltos en papel de aluminio, una técnica utilizada para anular el rastreo satelital y las comunicaciones de los aparatos.
La Fiscalía del Distrito 1 Turno 5, bajo las directivas de la Dra. Blasco, ordenó el secuestro total de los elementos y el inicio de un peritaje para identificar a los legítimos dueños. Según los investigadores, el departamento funcionaba como un punto clave de enfriamiento y distribución para el mercado ilegal de telefonía. Hasta el momento, la causa avanza para determinar la identidad de los responsables del inmueble y su conexión con bandas dedicadas a arrebatos en la vía pública.
