El Ministerio de Economía dispuso una millonaria ampliación de Letras del Tesoro para asistir a la obra social de los jubilados. La medida busca frenar la ola de reclamos en todo el país por el corte de prestaciones médicas y la falta de entrega de medicamentos esenciales.
El Gobierno nacional formalizó una fuerte e imprevista inyección de fondos públicos para intentar contener el colapso operativo de la mayor obra social del país. A través de la Resolución Conjunta 26/2026 publicada este viernes en el Boletín Oficial, el Ministerio de Economía de la Nación aprobó un auxilio financiero extraordinario de $580.000 millones destinado al PAMI. La medida administrativa, instrumentada de manera directa por las secretarías de Hacienda y Finanzas, reconoce de forma explícita la «crítica situación financiera» que atraviesa el organismo y busca garantizar que se cancelen las deudas acumuladas con laboratorios, clínicas y proveedores de salud.
La particularidad del salvataje radica en su método de financiamiento. Lejos de utilizar recursos genuinos o partidas subejecutadas, el Ejecutivo nacional resolvió tomar deuda pública mediante la ampliación de la emisión de tres series de Letras del Tesoro Nacional Capitalizables en pesos (LECAPS). La ingeniería financiera contempla tres desembolsos escalonados indexados a su valor técnico: un primer tramo con vencimiento el 31 de julio, un segundo bloque para el 31 de agosto y el porcentaje restante a liquidar el 30 de septiembre de 2026. Los instrumentos deberán ser cancelados en su totalidad antes de la finalización del actual ejercicio contable.
