Con la vista puesta en las elecciones presidenciales, referentes como Axel Kicillof, Sergio Massa y el espacio liderado por Cristina Kirchner refuerzan lazos con Brasil, China y el Vaticano para posicionarse como una alternativa internacional.
Las principales vertientes del peronismo opositor avanzan en la consolidación de un esquema diplomático propio, pensado como la contracara del alineamiento geopolítico del presidente Javier Milei con la administración norteamericana y el gobierno de Israel. A través de la participación en cumbres internacionales, el acercamiento a gobiernos progresistas de la región y la revitalización de vínculos estratégicos con potencias globales, los distintos sectores del espacio buscan proyectar una agenda basada en el multilateralismo y el pragmatismo comercial.
Entre las principales acciones y ejes de esta política exterior alternativa se destacan:
- Eje regional y Cumbre Panamericana: El gobernador bonaerense Axel Kicillof encabeza la participación argentina en la Cumbre Panamericana convocada en Montevideo por el presidente uruguayo Yamandú Orsi. El foro reúne a referentes de la región como el mandatario chileno Gabriel Boric, la diplomacia brasileña de Luiz Inácio Lula da Silva y representantes del Grupo Puebla, junto a dirigentes nacionales como Jorge Taiana, Eduardo Valdés y Gabriel Fuks.
- Respaldo a Brasil: Sectores alineados con Kicillof y el espacio de Sergio Massa vienen haciendo público su apoyo al oficialismo brasileño ante el próximo proceso electoral en ese país, en un contexto de fricción bilateral entre la Casa Rosada y Brasilia.
- Vínculo comercial con China: A través de gestiones encabezadas por el exembajador Sabino Vaca Narvaja, el peronismo impulsa la profundización de los lazos con Beijing como principal socio comercial de las provincias, cuestionando el distanciamiento ideológico de la gestión libertaria respecto al gigante asiático.
- Diálogo con el Vaticano: Referentes del cristinismo buscan mantener canales abiertos con el Papa León XIV de cara a su visita a la Argentina. Desde el entorno de Cristina Kirchner, dirigentes como Oscar Parrilli buscan transmitir al Sumo Pontífice su postura sobre la situación judicial de la expresidenta y señalar coincidencias en temas de agenda social, pobreza e inteligencia artificial.
