La administración provincial presentó una propuesta regulatoria sin precedentes para eximir de tributos a los complejos cinematográficos que sumen largometrajes locales. El plan busca potenciar la difusión artística y consolidar las producciones de los realizadores en toda la geografía mediterránea.
Las autoridades del área cultural suscribieron los primeros acuerdos de adhesión con importantes cadenas comerciales e independientes, implementando un sistema de alivio impositivo que se extenderá durante las próximas temporadas para reactivar al sector.
La flamante normativa económica establece la exención del Impuesto sobre los Ingresos Brutos generados por la venta de localidades en los establecimientos adheridos. La medida contempla un esquema de inclusión integral que segmenta los beneficios en cuatro categorías diferentes, permitiendo la participación de salas comunitarias y espacios municipales del interior profundo con el claro objetivo de democratizar el acceso a las pantallas y ampliar los públicos habituales.
Para asegurar el correcto funcionamiento de las exenciones fiscales, las empresas del sector privado deberán cumplir con pautas estrictas de difusión previa y auditorías de grilla permanentes. Los referentes de la actividad privada celebraron la iniciativa gubernamental por acompañar a una industria fuertemente afectada por el contexto financiero actual, completando un círculo virtuoso de financiamiento estatal que abarca desde la etapa de rodaje hasta la distribución en complejos comerciales.
El proyecto se alinea con las estrategias de posicionamiento internacional impulsadas por el poder ejecutivo en el territorio nacional. El ecosistema audiovisual celebra una herramienta de inclusión que transformará la provincia en una plaza altamente competitiva para inversiones cinematográficas de gran envergadura.
