Una histórica manifestación se desarrolló en las arterias céntricas en la antesala de la jornada internacional de reivindicación de derechos de la comunidad. Las agrupaciones sociales y civiles convocaron a una concentración comunitaria que visibilizó las urgentes problemáticas del sector.
El masivo punto de encuentro de los activistas se localizó en la tradicional explanada comercial del Patio Olmos para luego avanzar por las avenidas principales. Los referentes de la comisión organizadora explicaron que la decisión de movilizarse durante la época invernal obedeció a la necesidad de brindar una respuesta inmediata frente a los episodios violentos.
Las consignas de las pancartas y banderas de diversidad expresaron un contundente rechazo al abandono estatal y a las agresiones físicas registradas recientemente. Las declaraciones de las entidades de minorías sexuales enfatizaron que el actual contexto social exige poner el cuerpo en el espacio público para contrarrestar los discursos de intolerancia generalizada.
El pedido central de las múltiples delegaciones que marcharon con música y consignas de lucha se focalizó en la aprobación de una normativa penal de reparación. Las parejas y activistas participantes recalcaron la importancia de que la ciudadanía conozca una realidad que muchas veces es invisibilizada o distorsionada en las plataformas virtuales actuales.
El acto de cierre unificó las voces de los distintos sectores sociales que leyeron los documentos conmemorativos de la revuelta histórica de Stonewall. Las coordinadoras de la movilización concluyeron que las jornadas de visibilidad anuales ya no resultan suficientes, transformando el orgullo en una herramienta colectiva de resistencia permanente.
