Los profesionales y odontólogos que atienden a los jubilados lanzaron una huelga de tres días tras denunciar un incremento de apenas 300 pesos en el valor de la cápita por afiliado. Desde los gremios advierten que el fuerte retraso en los haberes vuelve inviable el mantenimiento de los consultorios privados y alertan sobre el riesgo de un desmantelamiento en la atención primaria de los adultos mayores.
El sistema de atención médica para los jubilados y pensionados ingresó en una fase de profunda parálisis en toda la provincia. A partir de la primera hora de este lunes, los médicos de cabecera y odontólogos prestadores del Programa de Atención Médica Integral (PAMI) pusieron en marcha un paro total de actividades por 72 horas. La medida de fuerza, que restringe la atención en los consultorios particulares y reprograma los turnos no urgentes, responde al severo desfasaje económico que sufren los profesionales frente a la inflación y al drástico plan de ajuste presupuestario que el gobierno nacional ejecuta sobre la obra social más grande de Latinoamérica.
La gota que rebalsó el vaso y motivó el regreso a las medidas de fuerza fue la última propuesta de actualización de haberes dictada por las autoridades de la obra social. El dirigente gremial Atilio Rossi, referente de la Asociación de Profesionales de PAMI y Afines (Appamia), detalló el calvario financiero que atraviesa el sector al revelar que el último incremento otorgado fue de apenas 300 pesos por paciente, elevando el valor de la cápita a un total de 2.400 pesos. «A nosotros nos habían reducido el salario un 52% en forma intempestiva y retroactiva al 1 de abril. Con este nuevo valor, es materialmente imposible mantener abiertos nuestros consultorios, pagar alquileres y cubrir los costos fijos» , fustigó el médico en declaraciones radiales.
Los trabajadores del sector médico manifestaron su profunda preocupación debido a que ya transcurrió un mes y medio desde la última mesa de negociación sin que el gobierno de Javier Milei emitiera una respuesta o propuesta superadora para destrabar el conflicto. Desde Appamia alertaron que el trasfondo de congelar los aranceles, retrasar los pagos y recortar el vademécum de medicamentos gratuitos esconde una estrategia de desfinanciamiento sistemático. «Nos preocupa seriamente que todo esto tenga como intencionalidad oculta destruir el primer nivel de atención, que es el pilar fundamental de contención médica para los adultos mayores» , concluyó Rossi, ratificando que el paro se mantendrá firme hasta el miércoles inclusive.
