La Selección Argentina se impuso con autoridad en Dallas gracias a un doblete del astro rosarino, quien se repuso de un penal fallado en el inicio. Con estos dos gritos, el capitán rompió el récord del alemán Miroslav Klose y se convirtió en el máximo goleador histórico de las Copas del Mundo con 18 tantos. Alerta en el cuerpo técnico por una molestia física del «Cuti» Romero.
La mística de la Selección Argentina y la vigencia inagotable de su máximo emblema volvieron a escribir una página dorada en la historia del fútbol moderno. En un electrizante y trabajado encuentro disputado en el AT&T Stadium de Dallas, el combinado dirigido por Lionel Scaloni derrotó por 2-0 a su par de Austria, sumó su segunda victoria consecutiva en el Grupo J y selló de forma matemática su clasificación a los 16avos de final del Mundial 2026. La tarde texana quedará grabada en las retinas globales por la nueva marca absoluta que estableció Lionel Messi.
El trámite del partido amagó con complicarse de entrada para la Albiceleste. Apenas iniciado el cotejo, el VAR convalidó una clara infracción dentro del área sobre Lautaro Martínez. Fiel a su costumbre, el capitán asumió la responsabilidad desde los doce pasos, pero su remate esquinado se topó con el palo izquierdo del arquero Alexander Schlager. A partir de esa incidencia, el duro elenco europeo comandado por Ralf Rangnick adelantó sus líneas, apeló a una presión asfixiante en el mediocampo y generó zozobra manejando los hilos del balón, desnudando ciertas falencias en el retroceso del conjunto sudamericano.
Sin embargo, el genio frotó la lámpara a los 38 minutos del primer tiempo para destrabar el nudo táctico: tras una proyección y centro rasante de Facundo Medina desde la izquierda, Messi conectó de primera y la mandó a guardar junto a la base del palo derecho, decretando el 1-0 y transformándose, en ese preciso instante, en el máximo goleador solitario en la historia de los Mundiales al alcanzar los 17 gritos. En el complemento, el rigor físico de Austria cortó el ritmo del juego, Marcel Sabitzer exigió al «Dibu» Martínez con un tiro libre y Cristian «Cuti» Romero encendió las alarmas de la delegación al pedir el cambio por una dolencia en su rodilla derecha. Sobre el cierre, en una contra letal comandada por Julián Álvarez, la «Pulga» capturó un rebote en el área chica para estampar el definitivo 2-0 y coronar su gol número 18 en citas ecuménicas.
