El gobernador de la provincia de Buenos Aires encabezó el cierre del encuentro del Movimiento Derecho al Futuro ante más de 30 mil militantes y delegados de todo el país. Durante su discurso, rechazó la especulación política frente a la crisis, criticó el enfrentamiento del Gobierno nacional con las provincias y pidió articular un proyecto federal basado en la producción, el trabajo y la obra pública.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este sábado el cierre del Plenario Federal 2026 del Movimiento Derecho al Futuro, realizado en el municipio bonaerense de Avellaneda. Ante más de 30 mil representantes de distintas provincias, el mandatario hizo un llamado explícito a organizar una propuesta opositora para los compromisos electorales del año próximo, advirtiendo que no hay que esperar a que el malestar económico resuelva el escenario político: «No cuenten conmigo para esperar sentado, cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos deje terminar con este modelo y nos permita empezar con una etapa distinta», afirmó.
Durante la jornada, los delegados participaron en diez mesas de trabajo que abordaron ejes centrales como Comunidad y Organización, Trabajo y Producción, Educación Pública, Mujeres y Diversidad, Cultura y Deportes, Obra Pública y Hábitat, Juventudes, Seguridad y Justicia, Ciencia y Universidad. En su mensaje, Kicillof sostuvo que «no hay solución provincial para la tragedia nacional» y remarcó la importancia de dialogar con gobernadores y dirigentes de todos los sectores. Asimismo, cuestionó la relación del Poder Ejecutivo nacional con los estados provinciales al señalar que «no hay país posible con un Gobierno nacional enfrentado con las provincias» y reclamó la reconstrucción de un esquema federal enfocado en rutas, universidades, ciencia y desarrollo colectivo.
Finalmente, el mandatario bonaerense subrayó que la construcción de una nueva mayoría debe gestarse «desde abajo, a la luz del día y de cara a la sociedad», evitando consensos de cúpula o discursos basados en el odio y la nostalgia. «No vengo a invitarlos solamente a organizarnos para ganarle a Milei, sino para empezar una historia nueva, distinta y mejor. Pienso en un futuro con más democracia real, con más producción y trabajo, con más justicia social y soberanía», concluyó Kicillof al cerrar el encuentro.
