Un informe del Ministerio de Educación de la Provincia reveló el fuerte impacto del ausentismo y los cambios culturales sobre las escuelas técnicas. El problema golpea con mayor intensidad a los establecimientos ubicados en el interior.
La educación pública provincial encendió luces de alerta tras confirmarse que 81 divisiones técnicas debieron cerrar sus puertas en el último bienio por no alcanzar el cupo mínimo obligatorio de 16 estudiantes por aula. Según datos expuestos por el legislador Gerardo Grosso (Encuentro Vecinal), la problemática se ensaña con el federalismo provincial: 63 de las bajas se registraron en el interior cordobés, mientras que las 18 restantes correspondieron a colegios de la Capital.
El diagnóstico parlamentario vincula el fenómeno con la deserción, pero principalmente con un profundo cambio de paradigma cultural en la juventud, dominado por la inmediatez de la tecnología y las redes sociales. Hoy en día, muchos jóvenes relegan las carreras de trayectos largos y apuestan por capacitaciones breves con salida laboral inmediata. A esto se le suma la proyección de una fuerte caída de la natalidad para el año 2030, una realidad estructural que, según advierten los especialistas, obligará al Estado a reconfigurar con urgencia la oferta de los perfiles profesionales y técnicos.
