La Fiscalía de Morteros incautó el elemento en la vivienda familiar para determinar si la cocaína detectada en el recién nacido fue administrada mediante alimentación directa o vía amamantamiento. Los informes forenses confirmaron fracturas de cráneo con traumatismos recientes y de al menos 48 horas de antigüedad. Los progenitores continúan detenidos.
La investigación judicial por la agresión a un recién nacido de 28 días en la localidad de Balnearia incorporó elementos materiales de prueba. Por orden del fiscal de instrucción de Morteros, Francisco Paygés, efectivos policiales secuestraron una mamadera que se encontraba resguardada en la heladera del domicilio familiar. El recipiente fue derivado a la sección de Química Legal del Poder Judicial para constatar si contiene trazas de estupefacientes, con el fin de precisar el mecanismo de ingreso de cocaína al organismo del menor, detectada previamente mediante un análisis de orina.
En paralelo, los exámenes forenses practicados sobre el lactante —quien permanece en estado crítico y con riesgo de vida en el Hospital Materno Neonatal de Córdoba— revelaron que las fracturas de cráneo y omóplato no fueron provocadas en un evento único. Las pericias médicas establecieron la coexistencia de traumatismos recientes con lesiones de al menos 48 horas de evolución, además de compromisos neurológicos y oculares. Ambos progenitores continúan alojados en dependencias penitenciarias bajo la imputación de lesiones graves calificadas por el vínculo, figura legal que la fiscalía prevé agravar con el avance de las pericias.
