La nave Orion reingresa hoy a la atmósfera terrestre en medio de un operativo global de seguimiento. Se trata del tramo más peligroso de la misión, donde el escudo térmico deberá soportar casi 3.000 grados centígrados.
El mundo contiene el aliento ante el retorno de los cuatro astronautas de la misión Artemis II. Después de completar con éxito el sobrevuelo lunar, la cápsula Orion se dirige hacia un punto específico del Océano Pacífico para concluir una travesía que abre una nueva era en la exploración espacial. El procedimiento de reingreso es considerado el «minuto de oro» de la astronáutica, debido a la fricción atmosférica que envuelve a la nave en una bola de fuego.
El amerizaje está previsto para la tarde de este viernes, bajo un monitoreo constante desde Houston. Si todo sale según lo planeado, la cápsula caerá suavemente gracias a un sistema de tres paracaídas gigantes. Este éxito permitirá validar los sistemas de soporte vital para futuras colonias en la Luna y el eventual viaje a Marte, demostrando que la humanidad está lista para volver a pisar suelo firme más allá de nuestra órbita.
