FOTO DE ARCHIVO. Responsables de Hamás, Jalil al-Haya y Osama Hamdan, asisten a una rueda de prensa en Beirut, Líbano, 21 de noviembre de 2023. REUTERS/Esa Alexander/File Photo
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) asestaron un golpe estratégico de alto impacto al confirmar la eliminación de Ahmad Ghaleb Balout, comandante de la «Fuerza Radwan», la unidad de élite de Hezbollah. El operativo de precisión ocurrió este miércoles en Dahiyeh, un suburbio de Beirut, mientras Balout dirigía planes de incursión armada y ataques con misiles contra el norte de Israel. Según la inteligencia israelí, el jefe terrorista era el responsable de intentar reactivar el «Plan de conquista de la Galilea», financiado directamente por el régimen iraní.
La muerte de Balout se suma a una serie de ataques selectivos que buscan decapitar la cúpula operativa de Hezbollah tras la ruptura de la calma en la frontera libanesa. Las FDI señalaron que el comandante no solo coordinaba los disparos de misiles antitanque, sino que trabajaba activamente en la recuperación de las capacidades de combate de la unidad Radwan, debilitada por los recientes enfrentamientos. El primer ministro Benjamin Netanyahu reforzó el mensaje tras el ataque: “Ningún terrorista está exento de responsabilidad”.
Simultáneamente, el conflicto en la Franja de Gaza sumó un nuevo capítulo de tensión política: Azam Jalil al Haya, hijo del principal negociador de Hamas, Jalil al Haya, murió este jueves en el Hospital al Shifa tras ser herido en un bombardeo israelí. Se trata del cuarto hijo que el líder de Hamas pierde bajo fuego israelí, incluyendo uno fallecido en un polémico atentado en Doha, Qatar, en 2025. Pese a las pérdidas personales, Al Haya declaró que estos hechos no intimidarán su postura en la mesa de negociaciones.
La región se encuentra en un estado de alerta roja, con una escalada que combina la eliminación de cuadros militares en Líbano con la presión sobre los líderes políticos de Hamas en Gaza y el exterior. Mientras Israel asegura que continuará sus operaciones para impedir que Hezbollah reconstruya su poder en el sur del Líbano, el grupo palestino advirtió que los asesinatos solo endurecerán su defensa de los derechos del pueblo palestino, alejando aún más las posibilidades de un cese al fuego inmediato.
