La crecida repentina del río Bhotekoshi arrasó viviendas, rutas, puentes y centrales hidroeléctricas en la región de Rasuwa y zonas colindantes. Especialistas investigan si el desastre fue desencadenado por una avalancha de hielo y rocas o por la actividad sísmica registrada en la zona.
Una catástrofe natural golpeó con violencia la región montañosa fronteriza entre Nepal y el Tíbet (China), dejando un saldo provisorio de al menos 160 fallecidos (157 en suelo nepalés y tres en territorio chino) y cientos de personas desaparecidas, entre las que se cuentan turistas y trabajadores extranjeros de más de 26 nacionalidades. El fenómeno se produjo tras el desborde intempestivo del río Bhotekoshi, cuyas aguas fangosas arrasaron poblados enteros, infraestructura vial y emprendimientos energéticos, afectando más del 12% de la capacidad hidroeléctrica de Nepal.
Las tareas de rescate e identificación avanzan en medio de severas dificultades climáticas y geográficas. Expertos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (Icimod) evalúan si la tragedia fue provocada por el desprendimiento masivo de un glaciar que taponó temporalmente un afluente antes de colapsar, sumado al registro de un sismo de magnitud 4,4 en las horas previas. Por su parte, la Cancillería argentina confirmó a través de su representación diplomática que, hasta el momento, no se contabilizan connacionales entre las víctimas del siniestro.
