El gobernador de Córdoba expresó su dolor y conmoción durante un acto oficial en el que pidió un minuto de silencio en memoria de la adolescente de 14 años. Ratificó el uso de todos los recursos del Estado para esclarecer el caso y recordó el encuentro privado que mantuvo con la familia de la víctima.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, realizó sus primeras declaraciones públicas tras el atroz crimen de Agostina Madeleine Vega (14). Al encabezar el acto oficial por el Día del Bombero Voluntario, donde presentó tres nuevas aeronaves destinadas al combate de incendios forestales, el mandatario provincial suspendió momentáneamente la agenda técnica para fijar la postura del Ejecutivo ante la crisis institucional y social que sacude a la provincia. Antes de iniciar su discurso en el Centro Cívico, Llaryora solicitó de manera solemne un minuto de silencio en memoria de la menor asesinada y como un gesto de acompañamiento comunitario hacia el entorno familiar damnificado.
El jefe de Estado cordobés recurrió a un tono de profunda sensibilidad y cercanía humana para canalizar el impacto del caso, que motivó el cambio de carátula judicial a la figura de femicidio con la consecuente imputación de Claudio Barrelier. “Estamos viviendo momentos muy duros, difíciles y tremendos. Es imposible encontrar palabras que alcancen para describir el dolor, la bronca y la conmoción que generan hechos de estas características”, manifestó el titular del Panal. En su alocución, Llaryora buscó posicionarse en un rol empático por fuera de los formalismos de la función pública, remarcando que su prioridad ante la tragedia estuvo guiada por su condición de padre antes que por su investidura política.
En un plano más institucional, el gobernador validó el encuentro reservado que mantuvo el pasado domingo con el padre y los abuelos de la adolescente en la sede gubernamental, donde les garantizó un monitoreo directo sobre los elementos de prueba recolectados. Frente a las severas críticas de los bloques legislativos opositores y las demandas de juicio político que pesan sobre la cúpula judicial, Llaryora defendió el andamiaje técnico de la provincia señalando que la principal distinción de la sociedad cordobesa es el resguardo de sus instituciones. El mandatario concluyó afirmando que la administración continuará aportando recursos de inteligencia criminal hasta que se logre una condena total, asumiendo la responsabilidad estatal de profundizar las tareas de concientización para evitar la repetición de hechos de violencia de género.
