En medio de los festejos ante Inglaterra, el defensor cordobés le pidió al capitán continuar «un par de años más». Un gesto de genuino afecto que pone en palabras la melancolía anticipada de un país ante el inevitable adiós del ídolo.
La euforia por la clasificación a la final del Mundial 2026 tuvo, en medio del campo de juego, un momento de profunda intimidad que paralizó los corazones argentinos. Cristian «Cuti» Romero, con la sinceridad a flor de piel y el desparpajo de sus raíces cordobesas, se acercó a Lionel Messi y soltó la frase que millones tenían en la garganta: “Si la ganamos te quedás un par de años más, ¿no?”.
El defensor surgido en Belgrano no habló desde la exigencia desmedida, sino desde el afecto más puro y la admiración absoluta. A sus 39 años, el capitán transita lo que parece ser el último gran baile de su inmensa carrera. Ante el ruego de su compañero, el «10» devolvió una sonrisa silenciosa, una mueca tierna y cómplice que abrazó la ansiedad de todo un plantel y de un país entero.
Lejos de la arrogancia de exigirle más a quien ya nos entregó la gloria, es inevitable sentir un nudo en el pecho al saber que el final de esta era dorada se aproxima. El pedido del cordobés nos invita a contemplar y validar ese sentimiento generalizado. Es el anhelo colectivo de quienes se resisten a dejar ir al mejor jugador de la historia del fútbol. Mientras nos preparamos para otra final del mundo, el gesto de Romero nos recuerda que hoy el único mandato es acompañar al ídolo, agradecer su entrega y disfrutar hasta el último segundo de su magia en la cancha.
