El brutal femicidio de Rocío Belén Gómez (27) ocurrió este lunes por la mañana en la localidad de Santa María de Punilla. El agresor, Maximiliano Baudraco, tenía una condena condicional previa por violencia familiar contra la víctima, pero continuaba merodeando la vivienda. Tras el ataque, fue capturado a pocas cuadras en estado de ebriedad.
Una nueva tragedia vinculada a la violencia de género sacude a la provincia de Córdoba. Rocío Belén Gómez, una joven madre de 27 años, fue asesinada a puñaladas por su expareja en el interior de una vivienda ubicada en la localidad serrana de Santa María de Punilla. El agresor, identificado como Maximiliano Baudraco, arrastraba antecedentes penales y una orden de restricción perimetral vigente que ignoraba de manera sistemática ante la falta de controles efectivos.
El fatídico episodio comenzó a gestarse durante la noche del domingo, cuando el acusado asistió al domicilio de su exsuegra para observar el partido de la Selección Argentina. A pesar de que la dueña de casa lo había denunciado previamente, Baudraco logró pasar la noche en el lugar. En horas de la madrugada, se desató una fuerte discusión con Gómez que escaló rápidamente en violencia física hasta que el hombre tomó un arma blanca y le propinó una herida mortal en la zona del abdomen.
Minutos después del ataque, el femicida abandonó la propiedad a pie. En su huida, fue interceptado por un vecino de la zona que notó rastros biológicos visibles en sus extremidades. Al ser interrogado por los testigos sobre el origen de las manchas, Baudraco lanzó una escalofriante admisión antes de perderse por las calles del barrio: “Le pregunté por qué tenía sangre en la mano y me dijo directamente ‘apuñalé a la Rocío’”, relató el vecino ante las cámaras de Noticiero Doce, agregando que el atacante presentaba signos de una severa intoxicación alcohólica.
La fuga de Baudraco fue sumamente corta. Alertados por los llamados de la familia, efectivos de la Policía de Córdoba montaron un operativo cerrojo en las inmediaciones y lograron interceptar y detener al sospechoso a tan solo dos cuadras de la escena del crimen. Voceros judiciales confirmaron que el detenido cumplía actualmente una pena de ejecución condicional por agresiones previas denunciadas por la madre de la víctima, un elemento que reaviva la polémica en torno a la eficacia de las medidas de protección judicial en contextos de extrema vulnerabilidad.
