El astro rosarino desembarcó este martes por la mañana en el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas junto a Antonela Roccuzzo y sus tres hijos. Decenas de hinchas se apostaron desde la madrugada para recibirlo antes de que la familia se trasladara al barrio privado Kentucky para disfrutar de unos días de receso.
Lionel Messi ya se encuentra en suelo santafesino para recargar energías luego del exigente compromiso en la Copa del Mundo 2026. El capitán de la Selección Argentina aterrizó este martes por la mañana en el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas a bordo de un vuelo privado proveniente de Miami, acompañado por su esposa Antonela Roccuzzo y sus tres hijos. A diferencia de la comitiva de la delegación nacional, el rosarino optó por un itinerario diferenciado que no incluyó escala previa en Buenos Aires tras disputar la final ante España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Desde las primeras horas de la madrugada, las inmediaciones de la terminal aérea rosarina se transformaron en una fiesta improvisada por parte de fanáticos luciendo camisetas de la Selección y de Newell’s Old Boys. La expectativa provocó un importante despliegue operativo para garantizar la privacidad y seguridad de la familia Messi. Una vez completados los trámites de desembarco, el futbolista se retiró directamente hacia su residencia en el barrio privado Kentucky, ubicado en la localidad de Funes, donde permanecerá algunos días para recuperarse del desgaste físico y emocional antes de reincorporarse a la disciplina del Inter Miami.
