El sistema de salud privado de la provincia de Córdoba ha manifestado su profunda preocupación ante la crítica situación financiera derivada de los atrasos en los pagos del PAMI. Las instituciones sanatoriales informaron que el desdoblamiento de los giros económicos y la falta de actualización de aranceles sitúan a los prestadores locales en una situación de vulnerabilidad extrema.
La problemática, que afecta tanto a la capital como al interior provincial, radica en la imposibilidad de las clínicas para afrontar los crecientes costos operativos y salariales con la actual cadena de pagos. Según los representantes del sector, la deuda acumulada compromete la provisión de insumos críticos y el mantenimiento de la aparatología de alta complejidad, fundamental para el tratamiento de pacientes de la tercera edad. La asfixia financiera se produce en un contexto de alta inflación médica, lo que agrava aún más la operatividad de los centros de salud privados.
Las cámaras empresariales han iniciado gestiones ante las autoridades nacionales para solicitar un cronograma de pagos previsible que garantice la continuidad de las prestaciones. Se advirtió que, de no mediar una solución inmediata, el sistema podría verse forzado a restringir servicios, lo que impactaría de manera directa en la cobertura de salud de miles de afiliados cordobeses que dependen de estos establecimientos para su atención médica integral.
Se aguarda una respuesta institucional del PAMI en las próximas horas para normalizar la relación con los centros de salud de la provincia y asegurar la atención de los jubilados.
