Ante la dificultad de adquirir vehículos propios, crece la oferta de particulares y agencias que alquilan unidades exclusivamente para el transporte de pasajeros por aplicaciones.
En la ciudad de Córdoba, la modalidad de alquiler de autos para apps se ha consolidado como una salida laboral rápida para quienes no poseen capital. El esquema funciona principalmente de dos formas: un canon fijo (por día o semana) o el reparto de la recaudación (generalmente un 70/30 o 60/40 a favor del dueño). Los propietarios buscan rentabilizar sus ahorros, mientras que las agencias ofrecen el «pack completo» que incluye seguro para pasajeros y mantenimiento, descargando esa responsabilidad del conductor.
Desde la Municipalidad de Córdoba, la postura es clara: mientras el vehículo cumpla con los requisitos de la Ordenanza 12.859 (antigüedad, seguro y condiciones técnicas), la relación contractual entre el titular del auto y el chofer es de carácter privado. Sin embargo, las autoridades advierten que esto no exime al conductor de poseer licencia profesional. Este fenómeno refleja la mutación de la economía colaborativa hacia un modelo de gestión de flotas, similar al histórico sistema de los taxis y remises.
