Un operativo de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) sacudió la tranquilidad de Adelia María este jueves 23 de abril, al desbaratar un punto de venta de estupefacientes que funcionaba bajo una modalidad indignante. Una mujer mayor de edad, que gozaba del beneficio de prisión domiciliaria por una condena previa vinculada al narcotráfico, fue detenida nuevamente tras comprobarse que utilizaba su propio hogar para seguir comercializando cocaína.
El allanamiento tuvo lugar en una vivienda de la calle 25 de Mayo, donde los investigadores, bajo las directivas del Ministerio Público Fiscal, lograron secuestrar dosis de estupefacientes listas para la venta, una suma no especificada de dinero en efectivo y diversos elementos utilizados para el fraccionamiento de la droga. La sospechosa no solo ignoró las restricciones impuestas por la Justicia para cumplir su pena fuera de la cárcel, sino que convirtió su beneficio legal en una fachada para sostener su estructura delictiva en la zona.
Ante la contundencia de las pruebas y la reincidencia inmediata, la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico de Río Cuarto ordenó la revocación instantánea del beneficio de prisión domiciliaria. La mujer fue trasladada a sede judicial bajo la imputación de Comercialización de Estupefacientes y, esta vez, el destino final fue un establecimiento penitenciario, donde deberá esperar el avance de esta nueva causa penal que agrava seriamente su situación procesal.
El caso de Adelia María pone nuevamente en debate la efectividad de las prisiones domiciliarias en delitos de narcotráfico, donde el territorio y la vivienda son los activos principales para el crimen.
