En un operativo que refuerza la presencia estatal en las zonas críticas de la capital, la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) desbarató este martes un punto de venta de drogas en barrio General Bustos. El procedimiento, realizado en una vivienda de la calle Pablo Rodríguez, culminó con la detención de dos sujetos de 16 y 23 años. El dato saliente de la investigación es que el mayor de los aprehendidos es sobrino de una pareja de narcos que ya había sido capturada por la misma fuerza hace apenas un mes en ese mismo domicilio.
La irrupción policial permitió el secuestro de 124 dosis de marihuana y dos de cocaína, además de dinero en efectivo y diversos elementos utilizados para el fraccionamiento de las sustancias. Según los investigadores, el lugar funcionaba como una suerte de «búnker familiar» que intentaba reactivar el negocio ilegal tras el duro golpe sufrido por la organización en abril pasado, cuando la FPA secuestró cocaína y detuvo a los tíos del joven ahora capturado.
Este operativo se enmarca en una estrategia de seguimiento sobre domicilios reincidentes, evitando que los puntos de venta desactivados vuelvan a operar bajo el mando de otros integrantes del clan familiar o empleados. La reincidencia en la vivienda de calle Pablo Rodríguez puso en alerta a las autoridades, quienes detectaron movimientos sospechosos compatibles con la venta de estupefacientes a plena luz del día, lo que motivó la rápida intervención de los grupos operativos.
Por orden de la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico del Segundo Turno, tanto el menor como el mayor de edad fueron trasladados a sede judicial. Ambos quedaron imputados por infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes (23.737), mientras que el material secuestrado quedó bajo resguardo como prueba clave de la continuidad delictiva en el sector.
